Dios te ama tanto que lo demuestra por medio de su Hijo Jesucristo:
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El. 18El que cree en El no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.” (Juan 3:16-18)
Dios está dispuesto a perdonarte de todos tus pecados:
“Vengan ahora, y razonemos –dice el SEÑOR– aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, como blanca lana quedarán.” (Isaías 1:18)
“Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad.” (1 Juan 1:9)
Jesús es el único camino para ser salvo:
Mateo 7:13-14 dice “Entren por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y amplio es el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. 14Porque estrecha es la puerta y angosta el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.”
En Juan 14:6 “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.”
La Biblia dice “que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo” (Romanos 10:9)
Jesús te hace un llamado:
En Apocalipsis 3:20 Jesús dice “‘He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo.”
Ahora todo depende de qué decisión tomarás:
Si haz decidido tener una experiencia personal con Jesús puedes hacer esta oración, y que tu nombre sea escrito en el Libro de la Vida de Dios, y puedas así tener una Vida que durará por siempre, todo ésto, por medio de Jesús:
Dios mio, reconozco que soy un pecador y me arrepiento de todos mis pecados. Creo en mi corazón que Jesús es el Señor y que es tu Hijo amado. Reconozco que Jesús murió por mis pecados, y que Tu lo resucitaste de entre los muertos. Por lo tanto, yo abro las puertas de mi corazón y te recibo como mi Señor y mi Salvador, amén.
Si haz hecho esta oración y lo haz creído en tu corazón; tu nombre ya ha sido escrito en El Libro de la Vida, y hay gran alegría en el cielo.
¿Qué hacer ahora?
Comienza a leer la Biblia, y pídele al Espíritu de Dios que te de la capacidad de entender y descubrir lo que quiere hablar a tu vida por medio de éstas escrituras.
Si actualmente estás reuniéndote en un grupo de personas donde se hable de Jesús o en una iglesia y en donde la Biblia sea la única verdad, sigue haciéndolo, si es allí donde Dios te dio el querer como el hacer en tú corazón. Si no fue así, pues, El te mostrará la iglesia en la que debes reunirte. Haz click aquí para ver en dónde puedes conseguir una Biblia y tener más información acerca de ella.

